| Sarita con su juguete educativo |
UNA BASE PARA EL SISTEMA PREVENTIVO
Todo sistema pedagógico debe tener una base que explique cómo funciona y por qué y para qué funciona; el sistema preventivo de don Bosco no es la excepción y en el tema que tratamos el reciente viernes aprendimos que en este caso uno de los que mejor se adapta es el Socio constructivismo.
Uno de sus principales exponentes fue el psicólogo ruso de origen judío Lev Vygotski, el aprendizaje socioconstructivista de Vigotsky, indica que los conocimientos se construyen con base en las interacciones sociales y en la experiencia. Es decir, el saber es filtrado e influido por la cultura, el lenguaje, las creencias, las interacciones con los demás, la enseñanza directa y el modelamiento. Esta teoría propone una idea de ser humano competente, lleno de potencial, capaz de darle forma a su experiencia de aprendizaje, de construir conocimiento.
Ahora, cuando traspolamos estos conocimientos al sistema preventivo, vemos que en su origen don Bosco evidenció como los jóvenes que crecieron solos, abandonados en las calles sin amor o cuidado de una familia, terminaron en la cárcel, aquélla celda que él visitó lo dejó sorprendido y triste viendo cómo terminaban estos jóvenes que no tuvieron una oportunidad de una mejor vida; así pues inicia una obra en la que reúne a los niños marginados de su ciudad, brindándoles un ambiente agradable, familiar y de amor en el cual se desarrollen, crezcan, posteriormente les enseña un oficio para que puedan trabajar y tener un ingreso para suplir sus necesidades, un lugar donde también puedan estudiar.
Cuál era la idea de don Bosco? que el ambiente de estos jóvenes fuera diferente, que pudieran construir su conocimiento en base a buenas interacciones personales y no en un ambiente de calle donde sólo aprendían cosas malas y como resultado un desenlace fatal de sus vidas. El resultado de aplicar esta experiencia fue en definitiva diferente a los que no tuvieron esa oportunidad, creando jóvenes honrados, con valores cristianos que posteriormente fundaron nuevas comunidades y se expandieron por el mundo.
Qué grandes cambios tendríamos como sociedad si nos dedicáremos intencionadamente a construir el futuro de nuestros niños y jóvenes, en un ambiente de amor, de valores cristianos, de familia, con una interacción que les permitiera desarrollar todo su potencial; aun estamos a tiempo, desde nos encontremos ya sea como padres, docentes, ciudadanos, hagamos un cambio trascendental.
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